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Arnoldo Martínez Verdugo: semblanza

Arnoldo Martínez Verdugo nació 12 de enero de 1925 en el noreste de México; en el seno de una hacienda henequenera propiedad de latifundistas “al peor estilo porfirista”, llamada “Nuestra Señora de las Angustias” y que hoy se conoce como Pericos, en el estado de Sinaloa.

Estudió la primaria gracias al apoyo de un hermano de su padre que lo llevó a vivir a su casa en la capital del estado; estudios que después le permitieron entrar a trabajar de ayudante en una notaría.

 

Arnoldo Martínez Verdugo (1923-2013)

Arnoldo Martínez Verdugo (1923-2013) / Imagen: cortesía de CEMOS

 

Para la década de los cuarenta, impulsado por su padre para evitar que siguieran siendo peones de la hacienda, decidió trasladarse a la Ciudad de México e intentar continuar con sus estudios y conseguir trabajo, mismo que consiguió en la gran empresa del papel que había en la Ciudad de México, la Papelera “San Rafael”. En esos años fue miembro del Comité Ejecutivo de la Sección IX del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria del Papel.

Posteriormente, ingresó en la escuela libre de pintura y escultura “La Esmeralda”, pues ahí era el único lugar en el que no le pedían que tuviera estudios secundarios o de bachillerato. En esa escuela fue parte del grupo conocido como “los fridos”, que encabezaban Arturo García Bustos, Guillermo Monroy y Fanny Rabel, llamados así por ser alumnos de Frida Khalo. Fue, justamente, Arturo García Bustos quien lo acercó y afilió a las filas del Partido Comunista Mexicano (PCM).

Es también en La Esmeralda donde Arnoldo conoció una estudiante de pintura, Elena, hija de Hernán Laborde, quien había sido dirigente del PCM durante los años del cardenismo hasta que, con la intervención de los soviéticos, en 1940 fue destituido y expulsado señalado como “trotskista” junto con el líder ferrocarrilero y también dirigente comunista, Valentín Campa. Ese hecho permitió a Arnoldo conocer al viejo líder comunista y ferrocarrilero que había sido también miembro del movimiento estridentista, con lo que quedó sembrada en él la inquietud por superar aquellas viejas divisiones y formas sectarias de abordar las diferencias en el seno del PCM.

Arnoldo ingreso al PCM en el año de 1947 y es en 1948 cuando formó parte de la comisión organizadora de la Juventud Comunista, disuelta por la dirección de Encina, junto a un grupo de jóvenes pintores.

La mayor influencia de Arnoldo en sus primeros años en el PCM fue la de David Alfaro Siqueiros. La fuerte personalidad del pintor comunista, su destacada militancia como organizador de sindicatos, excombatiente en la guerra civil española y su persistente labor dentro del partido, hacía que el pintor fuese quien destacara en el movimiento de cambio que comenzaba a gestarse aquellos años al interior de la organización.

 

David Alfaro Siqueiros

David Alfaro Siqueiros / Imagen; cortesía del INAH (Colección Archivo Casasola - Fototeca Nacional)

 

Lo anterior evidencia la posibilidad que tuvo Arnoldo de formarse y desarrollarse en un medio particularmente comprometido y crítico, lo que después lo marcó como un líder político con enormes inquietudes intelectuales, culturales y artísticas; con refinado trato y conocimiento de ese sector, asunto nada común en los medios políticos.

Hacia fines de los años cincuenta, con la reaparición de importantes movimientos de los trabajadores mineros, los maestros, médicos y de manera muy relevante la huelga de los ferrocarrileros en 1959 contra el control corporativo y las dirigencias gangsteriles de los sindicatos, junto al cisma que significaron las revelaciones del XX Congreso del PCUS que sacudieron a todo el mundo comunista, en el PCM se crea un ambiente propicio para la emergencia de una nueva generación que despliega una importante lucha interna contra la vieja y anquilosada dirección de ese partido.

Desde 1952 hasta 1954, Martínez Verdugo formó parte del Comité del Distrito Federal, la dirección de los comunistas en la capital, y desde ahí se enfrentó a la crisis aguda por la que atravesaba aquellos años el PCM.

En 1960 se lleva a cabo el XIII Congreso del PCM, el cual nombra un nuevo comité central y un secretariado de tres personas, incluido Arnoldo, en sustitución del cargo de secretario general en manos de Dionisio Encina, como una manera tersa de dar paso a una nueva dirección. Sería en el siguiente congreso, el XIV realizado en 1963, en el que es nombrado primer secretario del Comité Central, y el XV congreso lo nombra secretario general.

El nuevo grupo dirigente, encabezado por Arnoldo Martínez Verdugo, inició el proceso de reunificación de los comunistas. Los principales dirigentes del PCM expulsados en 1940 habían formado, primero, Acción Socialista Unificada y, en 1951, el Partido Obrero y Campesino de México (POCM), al que se fueron sumando otras pequeñas corrientes. En diciembre de 1959, cuenta Valentín Campa, la mayoría de ese partido resolvió ingresar en lo individual al PCM, pasando a reforzar al nuevo grupo dirigente.

En 1962 el PCM, junto a otras fuerzas de la izquierda, formó el Frente Electoral del Pueblo y lanzó como candidato a la presidencia de la República a un reconocido líder agrario, Ramón Danzós Palomino. Ese frente carecía de reconocimiento legal y sus votos no fueron tomados en cuenta, pero representó una fuerte campaña unitaria que lanzaron los comunistas, exigiendo libertad política y mostrando un programa propio e independiente del resto de fuerzas del régimen.

En el campo de las relaciones de los comunistas a nivel internacional, Arnoldo jugó un papel importante impulsando relaciones democráticas y respetuosas entre los diversos partidos. Particular importancia tuvo esa actitud en varios momentos críticos como el conflicto chino-soviético.

 

Cartel de campaña Arnooldo Martínez Verdugo

Cartel de la Campaña Electoral de 1979, Arnoldo Martínez Verdugo candidato a la Tercera Circunscripción Plurinominal / Imagen: Archivo CEMOS, 1979 (Rafael López Castro).

 

En una reunión de los partidos comunistas latinoamericanos realizada en La Habana el año de 1964, Martínez Verdugo, en su carácter de representante del Partido Comunista Mexicano, impulsó la propuesta de conformar una comisión para visitar a la máxima dirección de la Unión Soviética y de la República Popular de China y convencerlos de suspender la polémica pública y establecer formas tolerantes y plurales de conducir las diferencias.

En junio del año de 1969 Arnoldo participó en la Conferencia Internacional de los Partidos Comunistas y Obreros en Moscú convocada por el PCUS, con representaciones de 75 partidos de todo el mundo. En el discurso se pronunció por el principio básico de la independencia y autonomía de los partidos comunistas alrededor del mundo, en clara referencia a la intervención soviética y del Pacto de Varsovia en Checoslovaquia, la cual había condenado la dirección del PCM.

Durante el movimiento de 1968 Arnoldo y sus compañeros hicieron suya, desde el primer momento, la causa de los estudiantes que, contra la represión y arbitrariedad de las fuerzas policíacas, justamente resumieron en su lema de “libertades democráticas”. La Central Nacional de Estudiantes Democráticos, afín al PCM, venía jugando un papel sumamente importante en la organización estudiantil no sólo en la capital del país sino a lo largo del territorio nacional.

Martínez Verdugo, como dirigente político, es resultado, primero, de un momento en el que la lucha obrera se reanima y sus combates obligan a una nueva generación a pensar en una actuación más abierta y unitaria de los comunistas; y, después, del ambiente abierto por el movimiento estudiantil de 1968, en el que crece en la sociedad mexicana la exigencia de espacios de libertad política y se multiplican las luchas democráticas.

Después de la represión y la matanza del 2 de octubre de 1968, el PCM, bajo la dirección de Arnoldo Martínez Verdugo, se comprometió con la lucha por la libertad de los presos políticos y por las libertades democráticas, banderas fundamentales en el movimiento estudiantil-popular.

 

 

La actuación de Arnoldo durante la década de setenta estuvo centrada en la conquista de las libertades políticas y de los derechos electorales del PCM. En aquellos años se llevan a cabo los congresos nacionales XVI, XVII y XVIII, en los que Arnoldo, como secretario general, impulsó una política democrática ante la crisis del país.

Aún sin registro, para el año 1976, el PCM participó en las elecciones presidenciales con Valentín Campa como candidato.

Cuando en mayo de 1977 se realizó el XVIII Congreso Nacional del PCM, Arnoldo celebró, en primer lugar, el hecho de que fuera, después de décadas, el primer congreso que podía realizarse en forma no clandestina. Encabezó la lucha por la reforma política a la que finalmente se vio forzado el régimen y se arrebató el reconocimiento legal para los comunistas. El PCM, después de varias décadas, obtuvo el 3 de mayo de 1978, sus derechos políticos y electorales.

De esta forma, el PCM participó en las elecciones intermedias en 1979. Arnoldo contendió como candidato de la Tercera Circunscripción Plurinominal, encabezando la llamada “Coalición de izquierda” integrada por el PCM y otras fuerzas políticas socialistas del país. Arnoldo fue el coordinador parlamentario de dicha coalición de 1979 a 1982. Posteriormente sería integrante de las legislaturas de 1985 a 1988 y 1994 a 1997.

En 1981 tienen lugar los dos últimos congresos nacionales del PCM, el XIX y el XX. En el primero de éstos, Arnoldo encabezó un inédito proceso de debate programático que fue el fundamento de la unidad de las izquierdas en el país. De forma que en el XX congreso se lleva a cabo la propuesta unitaria del Partido Comunista Mexicano, partido que se fusiona, en octubre de 1981, con otras fuerzas (PPM, PSR, MAUS y MAP), para organizar una nueva formación partidaria: el Partido Socialista Unificado de México. En aquel congreso se nombró a Arnoldo Martínez Verdugo candidato de ese partido a la presidencia de la República.

 

Arnoldo Martínez Verdugo en el Zócalo Rojo de 1982

El Zócalo Rojo, mitin de cierre de la campaña electoral.  Imagen: Fototeca CEMOS, 1982 (Marco Antonio Cruz).

 

En diciembre de 1981 comienza la Marcha por la democracia, la campaña electoral con Arnoldo como candidato, que concluyó en el mes de junio de 1982 en el llamado “Zócalo rojo”.

Una de las aportaciones políticas que también se le deben a Arnoldo, es la búsqueda por la conservación de la historia y la memoria de las izquierdas, en específico de la izquierda comunista. En febrero de 1983 fundó, con esa preocupación latente, el Centro de Estudios del Movimiento Obrero y Socialista A.C.

En julio de 1985, Arnoldo Martínez Verdugo, candidato a diputado por el PSUM, fue secuestrado días antes de la elección durante 17 días por los que se consideraban herederos del Partido de los Pobres.

Arnoldo participó en la LVI Legislatura en la Cámara de Diputados de 1994 a 1997. En 1997 fue nombrado por Cuauhtémoc Cárdenas como jefe de gobierno del Distrito Federal, delegado de Coyoacán, encargo que terminaría en el año de 1999.

Martínez Verdugo consideró que una función esencial del partido de los trabajadores, tal como pretendía ser el PCM, era el estudio y la comprensión de la realidad en la que se actuaba políticamente y la cual se pretendía transformar. En consecuencia, continuamente impulsó debates sustanciales en las páginas de Nueva Época (1961), Historia y Sociedad (1965), Oposición (1970), Socialismo (1975), El Machete (1980), Memoria (1983), revistas todas que se publicaron por el PCM  por el impulso de Arnoldo (y la última por el Cemos), y varias de las cuales dirigió personalmente.

Con la misma preocupación, Arnoldo destinó esfuerzos y recursos del partido a desarrollar la empresa de edición de libros que por años tuvo el PCM, la cual publicó importante número de obras sobre la realidad social de México, de los trabajadores del campo y la ciudad y sobre el pensamiento marxista en el que se buscó la superación de todo marxismo de manual y la publicación de libros de marxistas desconocidos en la tradición soviética.

Entre la vasta obra de Martínez Verdugo podemos mencionar los libros Trayectoria y perspectivas (1971), El Partido Comunista Mexicano y la Reforma Política (1977), Crisis política y alternativa comunista (1979), El proyecto socialista (1983) e Historia del comunismo en México (1985).

Arnoldo Martínez Verdugo falleció en la Ciudad de México el 24 de mayo de 2013.

 

*Semblanza redactada por Elvira Concheiro y Aldo Guevara