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El legado de Arnoldo Martínez Verdugo: Alfonso Esparza Ortiz

La memoria del pasado nos proyecta hacia el futuro. Permite no solo explicar cómo llegamos al presente, sino también entender la vigencia que las ideas, los proyectos y las utopías del ayer tienen aún en nuestro imaginario social y cómo estas cimentan el camino a un futuro mejor. Por eso hoy nos reunimos aquí varias instituciones para homenajear a una persona que cimentó, con su vida y con su obra, esta ruta hacia un país donde cupiéramos todo.

 

 

Discurso del rector de la BUAP Alfonso Esparza Ortiz en el homenaje a Arnoldo Martínez Verdugo

Retransmisión del discurso inaugural del rector de la BUAP Alfonso Esparza Ortiz en el homenaje a Arnoldo Martínez Verdugo del 22 de septiembre del 2020 / Imagen: VEDC

 

 

Arnoldo Martínez Verdugo fue uno de los más destacados dirigentes de la izquierda  de la segunda mitad del siglo XX. Secretario general del Partido Comunista Mexicano entre 1963 y 1961, candidato unitario de las izquierdas a la presidencia de la república en 1982, legislador en tres distintos periodos y jefe delegacional de Coyoacán en el primer gobierno democrático de la Ciudad de México, la vida y la obra de Martínez Verdugo representan un legado esencial para el conjunto de la sociedad mexicana, y en especial para todos aquellos que, sin ser a menudo conscientes de ello, comparten los principios del socialismo democrático que Arnoldo hizo suyos desde la década de 1960.

Y esa es la razón fundamental por la cual la Secretaría de Educación Pública, a través de la Subsecretaría de Educación Superior, la presidencia de la república, a través de Memoria Histórica y Cultural de México, así como el Centro de Estudios del Movimiento Obrero y Socialista, fundado por el propio Arnoldo, y la propia Benemérita Universidad Autónoma de Puebla decidimos compartir el recuerdo de este legado en este homenaje institucional que organizamos en conjunto.

Ante todo, porque somos conscientes que en nuestro país la democracia no fue una graciosa concesión desde arriba, sino el resultado de muchas luchas enfocadas a romper las reglas y las inercias de un sistema autoritario que maniataba la autonomía de las universidades, ahogaba los reclamos populares, compraba la libertad de prensa o ponía el Estado al servicio de intereses particulares sin tomar jamás en cuenta la decisión de los electores, la soberanía de la nación o los principios constitucionales nacidos de la Revolución Mexicana.

Contra este escenario permanente de impunidad y corrupción luchó la generación de Arnoldo Martínez Verdugo y muchos son los logros que impulsó la izquierda mexicana desde la Reforma Política de 1977 a partir de la unidad de sus fuerzas, así como de la fortaleza de sus posiciones culturales y académicas, entre las cuales destacó, por su compromiso y por su duración, esta universidad.

Pero antes de dejar paso a algunos de los oradores que conocieron y trabajaron codo a codo con Arnoldo, quisiera remarcar que la democracia electoral no fue la única meta del secretario general del Partido Comunista Mexicano: el combate del feminismo por la igualdad de derechos, la reivindicación o la defensa de los pueblos originarios se incorporaron al ideario común, junto a otras demandas como la libertad sindical, o el derecho de los trabajadores a organizarse por sí mismos.

 

Un programa común que costó muchos sacrificios y que no llegó a concretarse en la larga transición mexicana donde se aplazaron, o relegaron, muchas de estas demandas al punto que la democratización sindical no llegó a concretarse hasta el año pasado cuando se dieron, al fin, los cambios a la Ley Federal del Trabajo que permitieron reconocer el “derecho a la votación libre, directa y secreta de los líderes sindicales”.

Este es también el legado de Arnoldo Martínez Verdugo y de los hombres y mujeres que lo acompañaron en el largo viaje de la izquierda mexicana. Y por eso quisiera terminar recordando algo que dije en el homenaje póstumo al académico, científico y humanista Jaime Kravzov Jinich, Doctor Honoris Causa por la BUAP, otro personaje que acompañó al movimiento de izquierdas y al propio partido comunista en los años de lucha por la democratización de México y compartió los mismos principios de transformación social de Arnoldo Martínez Verdugo.

Decía el 23 de octubre del 2019, que debíamos mantener vigente “su convicción de que la educación y la investigación son medios para construir una sociedad más próspera, y su anhelo por llevar los beneficios de la ciencia a la población para apoyar su desarrollo y atenuar las desigualdades sociales”.

Se lo debemos a aquellos que nos precedieron y a aquellos que nos sucederán. Porque esa es la fuerza, el sentido y el fin de la memoria histórica que aquí nos reúne: preservar el legado de Arnoldo Martínez Verdugo es la condición para asegurar que el futuro nos pertenezca a todos.