Mujeres científicas mexicanas: la larga marcha

Mujeres científicas mexicanas: la larga marcha

Mujeres científicas en la BUAP
Ciencia

Han pasado décadas, siglos incluso, para que las mujeres científicas sean una realidad en los ámbitos de la investigacion y la universidad. Una larga marcha que ha permitido avances sustanciales en el reconocimiento, visibilidad y consolidación de las mujeres en el mundo de la ciencia.

 

 

Feria de la Mujer BUAP 2015

Grupo de estudiantes de la BUAP en la Feria de la Mujer 2015 / Imagen: cortesía de Radio BUAP

 

 

Pese a ello, los datos duros cuestionan el sentido común imperante. Aunque las barreras de acceso a las carreras científicas ya no existen sobre el papel, las mujeres representan menos del 30 % del total de investigadores en el campo de ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM por sus siglas en inglés).

 

 

Mujeres científicas: la infrarrepresentación que no cesa

 

 

Así pues, la inexistencia de barreras legales para el acceso de las mujeres a cualquier carrera científica no ha sido suficiente para revertir la tendencia:

 

 

 

Descifrar el código libro descargable

Descarga "Descifrar el código" dando clic a la imagen

 

 

“Son demasiadas las niñas que se ven impedidas de avanzar por causa de la discriminación, los sesgos, las normas sociales y las expectativas que impactan la calidad de la educación que reciben y las disciplinas que estudian”, decía Irina Bokova en el prólogo de Descifrar el código: la educación de las niñas y las mujeres en ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM).

 

Este extenso reporte de la UNESCO fue elaborado en 2019 y puede descargase en este enlace. El trabajo explica y contextualiza la celebración anual del Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia cuyo objetivo es “lograr el acceso pleno y equitativo de las mujeres y las niñas en la ciencia”.

 

 

 

 

 

 

Los eventos que tienen lugar cada 11 de febrero en todo el mundo se organizan alrededor de un eje temático. En el año 2021 fue "las mujeres científicas, líderes en la lucha contra el COVID".

 

Esta conmemoración es, por lo demás, reciente y sirve como incentivo, recordatorio y reflexión de la brecha de género existente en el campo de los STEM y parte de un factor que ha tomado más relevante en el siglo XXI.

 

 

El porqué del Día Internacional de la Niña y la Mujer en la Ciencia

 

 

Los hallazgos más recientes sugieren que no son los factores biológicos, innatos o propios del desarrollo cerebral, los que determinan la brecha de género en determinadas carreras o profesiones.

 

El consenso científico construido en las últimas décadas asume la plasticidad neuronal como el factor clave en la formación de las habilidades espaciales y de lenguaje que favorecen un mejor desempeño en áreas como las matemáticas y surge de la “capacidad del cerebro para ampliarse y formar nuevas conexiones” (UNESCO, pág 11).

 

 

 

Mujeres científicas en la BUAP

 

 

 

Por tanto, la experiencia de inmersión en la ciencia que acumulen las estudiantes en sus años de formación, junto a un trabajo de intervención dirigida en educación primaria, secundaria y preparatoriana, pude tener el efecto de romper el  “proceso de socialización (…) de los estereotipos explícitos e implícitos que se les han inculcado desde la niñez” según los cuales estas son carreras masculinas donde las “aptitudes femeninas” son, por norma, “innatamente inferiores a las de los varones” (UNESCO, pág. 12).

 

 

 

Un video para desmentir tópicos al uso: Día de la Niña y la Mujer en la Ciencia 2020

 

 

Esto se convierte, luego, en sesgo de autoselección, un fenómeno aprendido e interiorizado durante el proceso de socialización de las niñas en su entorno familiar, cultural y educativo cuando ellas mismas se imponen la elección de un determinado tipo de carreras.

 

Como señalaba María del Carmen García Aguilar, directora de Igualdad de Género en la BUAP, dos aspectos son esenciales para revertir este tipo de sesgos:

 

Por un lado, reforzar el uso de lenguaje incluyente, que “se convierte en un elemento sustancial para la aplicación de dicha perspectiva”. Mientras, por otro lado, debe actuarse sobre el campo de los referentes simbólicos, o esas imágenes colectivas que forman nuestras ideas de “las personas y la realidad” y se convierten en representaciones hegemónicas que derivan, luego, en actitudes reales y concretas.

 

 

 

Banner para el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia UNESCO

Banner para el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia / Imagen: cortesía de la UNESCO 

 

 

 

Se requiere un trabajo de fondo para revertir este universo simbólico dominado por los estereotipos patriarcales interiorizados por las mismas mujeres. Mucho se puede hacer, recordaba García Aguilar en su conferencia, desde “el reconocimiento de los saberes femeninos como una estrategia de visibilización” a tejer cadenas afectivas “hacia nuestras estudiantes” para que “definiciones y representaciones del ser mujer” se conviertan en condición de libertad que apoye la supresión de las desigualdades.

 

 

Sororidad y redes de apoyo: claves para reducir la brecha de género

 

 

No son palabras al viento. El avance de las mujeres científicas en comunidades universitarias como la BUAP fluye a través del affidamento, o esa capacidad de percibirse como iguales que nace y se retroalimenta de la experiencia de la sororidad.

 

 

 

Bertha Alicia León Chávez, investigadora de la Facultad de Ciencias Químicas BUAP

Bertha Alicia León Chávez, investigadora de la Facultad de Ciencias Químicas (FCQ) de la BUAP en una fotografía del 2016 / Imagen: cortesía de Radio BUAP

 

 

Así lo recordaba la Dra. Guadalupe Soto,química e investigadora de la Facultad de Medicina de la BUAP, en referencia al apoyo que le profesó durante sus estudios su mentora y amiga, Bertha Alicia León Chávez, doctora en Ciencias, con especialidad en Neurociencias y docente de nuestra universidad:

 

“Déjenme platicarles algo que me marcó definitivamente: la primera vez que yo hice un experimento sola. No me salió y estaba yo terriblemente asustada. “Dios mío, ahora como lo voy a decir a la Dra. que no pude aislar el tallo cerebral de una rata”. Así que fui yo, toda asustada, al cubículo de la Dra. a decirle “no me sale el experimento” y en mi mente pensaba “la doctora me va a regañar”. Pero ella se voltea y me dice “a ver, qué hiciste". Entonces, vio el procedimiento y me dice: “No te preocupes, inténtalo de nuevo, pero ahora añade eso en vez de aquello”. Y yo salí de su cubículo sintiéndome muy feliz.

(…) Esa es la calidad de investigadores que tenemos en la BUAP: mujeres que entre mujeres nos apoyamos y que entre mujeres decimos: adelante, haz lo que puedas y yo voy a estar contigo”.

 

Uno de los factores que más refuerza la selección de carreras técnico-científicas en las mujeres es, justamente, el apoyo de otras mujeres empezando por las propias madres que determinan, a menudo, las elecciones de sus hijas.

 

 

Mujeres científicas BUAP

 

 

 

Pero existe otro factor que explica el desarrollo de las mujeres científicas en México y en el mundo, así como en el espacio académico de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, es decir, las redes de conocimiento que generaron académicas e investigadoras desde la década de 1970, las cuales impulsaron la vida profesional de las mujeres a través, por ejemplo, el Instituto de Ciencias (ICUAP) de la Universidad Autónoma de Puebla.

 

 

 

María de la Paz Elizalde, investigadora del Centro de Química del Instituto de Ciencias (ICUAP) / Imagen: VEDC

 

 

Este organismo fue el núcleo impulsor del método científico para el conjunto de la BUAP. De esta institución saldrían destacadas académicas, como Lilia Cedillo, Gloria A. Tirado, Beatriz Eugenia Baca, María de la Paz Elizalde, Judith Percino, Rosa del Carmen Rocha y Patricia Lozano, entre otras. Su magisterio de lustros y sus investigaciones de largo aliento demostraron el papel fundamental de las mujeres en el ICUAP y en el campo de las ciencias duras:

 

“Las profesoras STEM tienen una influencia positiva en el rendimiento de las niñas y en su interés en seguir estudios superiores y carreras STEM. Las niñas también parecieran rendir mejor cuando las estrategias docentes toman en consideración sus necesidades de aprendizaje y cuando las profesoras tienen altas expectativas de ellas en estas materias y las tratan sin hacer distinciones”. (UNESCO; pág. 12)

 

El cambio social solo se percibe cuando eclosiona en nuestro entorno inmediato. Y esto ya está pasando en la BUAP. Tal y como recordó el rector Alfonso Esparza Ortiz en mensaje leído por el vicerrector de Investigación y Estudios de Posgrado, el doctor Ygnacio Martínez Laguna:

 

“Hay un dato muy alentador que refleja la incursión de las universitarias en la ciencia: en la Facultad de Ciencias Químicas de la BUAP el 48% de las integrantes del Sistema Nacional de investigadores son mujeres, lo que nos coloca en el segundo lugar nacional y estamos muy cerca de alcanzar la equidad de género en esa unidad académica”.

 

En este lento avance hacia la paridad en las ciencias, la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla quiso enfocar el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia del año 2021 en las reflexiones y experiencias de vida de destacadas investigadoras que han hecho carrera en la BUAP o bien han formado a científicas mexicanas en sus respectivos ámbitos.

 

 

 

Académicas participantes en las actividades de Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia durante el encuentro virtual de febrero del 2021 

 

 

 

Por ello, Crónica Universitaria extrajo, de las videoconferencias realizadas entre el 10 y el 13 de febrero del 2021, el testimonio de la Dra. Lilia Cedillo Ramírez, una plática que tuvo lugar el 11 de febrero del 2021 bajo el nombre de ¿Por qué la ciencia es algo metiche? y repasa su propia biografía en un campo de investigación reservado tradicionalmente a los hombres. Puedes leerlo en este enlace.